La cocina
La comida típica de Suecia
La cocina de Suecia nació en un país largo, de inviernos largos, donde conservar los alimentos era una necesidad. Salar, ahumar, secar y fermentar el pescado y la carne garantizaban comida para los meses fríos, y muchas recetas tradicionales provienen de esas técnicas. Al mismo tiempo, el comercio por el Báltico trajo especias como el azafrán, la canela y el cardamomo, que pasaron a formar parte de los dulces de fiesta.
En el norte, a lo largo de la costa del golfo de Botnia, el arenque del Báltico fermentado, el surströmming, adquirió su propia temporada a fines del verano, y el palt, bolita de papa rellena de cerdo, se volvió comida de todos los días, con Piteå como ciudad de referencia. En el sur y el este, la misma idea de bolita aparece en las kroppkakor de Öland y de Småland.
Cada región tiene sus símbolos. Escania es la tierra de la spettkaka, pastel horneado capa por capa en un espetón que gira frente al fuego. Gotland sirve la torta de azafrán con mermelada de salmbär. Småland tiene la ostkaka, hecha de leche cuajada, y Gränna, a orillas del lago Vättern, la polkagris, el caramelo rayado de menta. En Estocolmo, un hotel desaparecido dio nombre al Biff Rydberg.
Otras recetas pertenecen a todo el país: las albóndigas con mermelada de arándano rojo, el salmón curado con eneldo, la semla del martes gordo, el kanelbulle de la fika y el pastel verde de las princesas. Muchas de ellas cuentan con días propios en el calendario, como el Kanelbullens dag.