El Biff Rydberg es uno de los platos clásicos de los restaurantes de Estocolmo. El nombre proviene del Hotel Rydberg, inaugurado en la segunda mitad de la década de 1850 en Gustav Adolfs torg, la plaza frente a la Ópera, en el centro de la ciudad. El hotel fue uno de los más grandes y elegantes de la capital en el siglo XIX, frecuentado por escritores y artistas, y el museo de la ciudad registra que el plato tiene su origen allí. No se conoce al autor de la receta ni la fecha exacta de su aparición.
El plato suele describirse como una versión refinada del pytt i panna, el salteado sueco de carne, papa y cebolla en cubos. La diferencia está en el corte y en la presentación: en el Biff Rydberg, la carne es filete de res (filet mignon), cortada en cubos más grandes, y cada ingrediente se prepara por separado y se sirve separado en el plato, en montoncitos uno al lado del otro.
La papa, cortada en cubos pequeños, se fríe hasta quedar dorada y crujiente. La cebolla se cocina lentamente en mantequilla hasta ablandarse y caramelizar. La carne se incorpora al final, sellada a fuego alto para quedar dorada por fuera y rosada por dentro. En el centro del plato va una yema cruda, a veces servida en su propia cáscara, que cada comensal mezcla con la carne y la papa; al lado se sirve mostaza, crema de mostaza o rábano picante rallado.
El Hotel Rydberg ya no existe. En Estocolmo, el club Sällskapet reprodujo el salón de banquetes del antiguo hotel en su sede, y el plato sigue en el menú de los restaurantes tradicionales de la ciudad.