La prinsesstårta, el pastel de las princesas, es uno de los pasteles de fiesta más conocidos de Suecia. Por fuera llama la atención por su cúpula lisa de mazapán verde, espolvoreada con azúcar y adornada con una rosa de mazapán rosa. Por dentro alterna discos de bizcocho, mermelada de frambuesa y crema de vainilla, bajo una gran capa de chantillí que le da la forma redondeada.
La receta se atribuye a Jenny Åkerström (1867–1957), profesora de economía doméstica que dirigió una escuela para señoritas en Estocolmo, abierta en 1907. Entre las alumnas estuvieron las princesas Margaretha, Märtha y Astrid, hijas del príncipe Carlos, duque de Västergötland. Jenny Åkerström publicó la serie de libros Prinsessornas kokbok, el libro de cocina de las princesas, con su imagen en la portada.
En el libro, el pastel se llamaba grön tårta, pastel verde. Según la explicación más difundida, recibió el nombre prinsesstårta porque a las tres princesas les gustaba mucho. Hay discrepancias sobre la edición en que la receta apareció por primera vez: muchas fuentes citan la primera edición, de 1929, mientras que una comparación de ediciones antiguas, confirmada por el Hembakningsrådet, encontró la receta del grön tårta en la edición de 1948. El nombre prinsessbakelse, por su parte, ya aparece en un libro de cocina de 1884, para otro dulce.
La prinsesstårta se vende entera o en porciones individuales en las pastelerías de todo el país y aparece en cumpleaños y otras celebraciones. Las pastelerías también hacen versiones con mazapán de otros colores para fechas especiales.