La saffranspannkaka, panqueque de azafrán, es el dulce que la isla de Gotland ofrece a los visitantes. El nombre engaña: no se trata de un panqueque hecho en sartén, sino de una masa de arroz con leche enriquecida con huevos, crema, azúcar, almendras y azafrán, que se hornea en un molde y queda dorada por fuera y amarilla por dentro.
Los panqueques al horno forman parte de la tradición de celebraciones en Gotland, incluso de las bodas. No se sabe si la versión con azafrán nació en la isla o llegó de fuera. El arroz y el azafrán nunca se cultivaron en la región y llegaban por el comercio del Báltico; hay quien relaciona la receta con la historia de Gotland como centro comercial, y otras fuentes recuerdan que el azúcar solo se volvió accesible en el siglo XIX. Lo cierto es que, en el siglo XX, el panqueque de azafrán se consolidó como especialidad de la isla y fue señalado como plato típico de Gotland.
La preparación empieza con un arroz con leche cocido en leche. Ya frío se le añaden huevos batidos, crema, azúcar, almendras picadas, a veces un poco de almendra amarga, y el azafrán, que aporta el color y el aroma. La masa se hornea en un molde engrasado hasta cuajar.
El acompañamiento tradicional es la mermelada de salmbär, una mora silvestre de frutos azulados, común en Gotland, junto con chantillé. Fuera de la isla, donde el salmbär es difícil de conseguir, se usa mermelada de mora o de frambuesa. El panqueque de azafrán aparece en las cafeterías de Visby y de toda la isla y acompaña la merienda.