La cocina
La comida típica de Países Bajos
La cocina neerlandesa nació en un país de llanuras húmedas, puertos y comercio. El mar dio el arenque, que se come crudo en temporada; las granjas dieron papa, col, leche y mantequilla; y el comercio con otros continentes trajo canela, azúcar y especias que aparecen en los dulces de muchas provincias.
Parte de esta comida pertenece a todo el país. La Hollandse Nieuwe, el arenque joven preparado con el método tradicional, tiene protección europea como especialidad tradicional garantizada. La erwtensoep, la sopa espesa de guisantes, y la stamppot, el puré de papa con verduras, son platos de invierno comunes de norte a sur. Los oliebollen marcan la víspera de Año Nuevo.
Otras especialidades están ligadas a una provincia. Brabante Septentrional tiene el worstenbroodje, pan relleno de carne sazonada, reconocido como patrimonio inmaterial del país. Limburgo tiene la vlaai, tarta de fruta protegida por indicación geográfica europea, compartida con el Limburgo belga. Frisia tiene la sûkerbôle, el pan de azúcar; Zelanda, el bolus de canela, traído por judíos sefardíes de Portugal y España; y Groninga, el eierbal, un salado frito con huevo.
Algunas ciudades prestan su nombre a la especialidad. Gouda es tierra de la stroopwafel; 's-Hertogenbosch, de la Bossche bol; y Schiedam, de los molinos y destilerías que hicieron famosa a la jenever. Róterdam dio al país un plato reciente, el kapsalon, creado en una cafetería de barrio.
Estas páginas presentan cada especialidad, su relación con el lugar, los ingredientes, cómo se come y las ocasiones en que suele aparecer. Los nombres se mantienen en su forma original, tal como se conocen en el lugar.