La jenever es un destilado de cereales aromatizado con enebro (jeneverbes, en neerlandés), de donde proviene el nombre. Se considera la antecesora del gin. En la versión tradicional, la base es la moutwijn, un destilado de malta de cebada, centeno y trigo, que luego se redestila con enebro y otras plantas.
Schiedam, ciudad vecina de Róterdam, construyó su historia alrededor de esta bebida. Según el club automovilístico neerlandés ANWB, la ciudad tenía 392 destilerías en su apogeo, en 1880, distribuidas entre malterías y almacenes a la orilla de los canales. El grano se molía con molinos de viento gigantes, levantados sobre las antiguas murallas. El humo de tantas calderas ensuciaba las fachadas, y la ciudad recibió el apodo de Názaret Negra.
Algunas destilerías siguen activas, y el museo nacional de la bebida, en la Lange Haven, mantiene una pequeña destilería que sigue la receta antigua.
La jenever no es exclusiva de Schiedam. En la Unión Europea, el nombre es una indicación geográfica compartida por Holanda, Bélgica, los departamentos franceses de Nord y Pas-de-Calais y los estados alemanes de Renania del Norte‑Westfalia y Baja Sajonia; otras ciudades neerlandesas y belgas también tienen tradición de destilación. La asociación de esta página es con Schiedam, donde la bebida moldeó el paisaje y la economía.
Hay dos estilos principales: la oude jenever, de receta más antigua, con más moutwijn y sabor maltado, y la jonge jenever, más ligera. En los bares, llega a la mesa en un vasito tipo tulipa servido hasta el borde.