La Bossche bol es una gran bola de masa choux, rellena de chantillí y sumergida por encima en chocolate amargo derretido. Es más grande que la moorkop, un dulce parecido que se vende en toda Países Bajos, y mucho más difícil de comer sin mancharse.
La historia fue investigada por Erfgoed 's-Hertogenbosch, el organismo de patrimonio del municipio. Según esa investigación, divulgada por la emisora regional Omroep Brabant, la primera mención al nombre chocolade bol encontrada por los investigadores es un anuncio de 1903 de la confitería De Klok, de J. Lambermont. En 1924, la confitería de Josephus Johannes Lambermont, en la Visstraat, anunció la versión con chantillí. La investigación no considera la autoría demostrada de forma definitiva. Una versión familiar atribuye el cambio a otro pastelero, Henri van der Zijde, pero no hay anuncios que lo confirmen.
El nombre Bossche bol solo aparece documentado en 1933, en un anuncio de un panadero de Helmond, y fue adoptado por panaderías de otras partes del país. En la propia ciudad, mucha gente todavía lo llama simplemente sjeklade bol, bola de chocolate en el dialecto local. La confitería Jan de Groot, cerca de la estación, hizo el nombre conocido en todo el país con su publicidad.
En 2024 la ciudad celebró cien años de la bol con chantillí. Para los habitantes, está junto a la catedral, a Jheronimus Bosch y al carnaval entre los símbolos de 's-Hertogenbosch.
La bol se vende en varias confiterías de la ciudad, en tamaño normal y en versiones más pequeñas. Por el chantillí, se hace el mismo día y debe comerse fresca.