La cocina
La comida típica de Reino Unido
La cocina del Reino Unido se formó en un clima frío y húmedo, con ovejas y ganado en los pastos, pescado en los puertos y trigo, avena y papa en los campos. Asados, guisos, tartas, panes a la plancha y dulces de horno son la base de muchas recetas, y la hora del té dio lugar a pasteles y panes dulces. Los puertos y las ciudades industriales añadieron a eso platos de trabajadores e inmigrantes.
En Inglaterra, el fish and chips nació en el siglo XIX de la unión del pescado frito —asociado a la tradición de los judíos sefardíes— con las papas fritas, y se volvió comida de todo el país. Londres tiene el pie and mash de las casas del East End; Liverpool, el scouse, guiso que dio apodo a sus habitantes; Bath, el Bath bun, pan dulce del siglo XVIII. Por el interior, Eccles, Kendal, Melton Mowbray y Bakewell dan nombre a dulces y tartas: el Eccles cake, el Kendal mint cake, el Melton Mowbray pork pie, protegido por indicación geográfica, y el Bakewell pudding.
En Escocia, el haggis es el plato de la Burns Night, el 25 de enero. En la costa de Moray, la villa de Cullen da nombre al Cullen skink, sopa de eglefino ahumado.
Gales tiene el cawl, caldo de carne y verduras considerado plato nacional, y los Welsh cakes, cocidos en una plancha de hierro. En Irlanda del Norte, el Ulster fry combina frituras del desayuno con panes a la plancha, y en Ballycastle el yellowman es el dulce de la Ould Lammas Fair, a finales de agosto.
Cada especialidad aparece aquí ligada a un lugar principal, según las fuentes. Eso no quiere decir que solo se coma allí: la mayoría se encuentra en buena parte del país, con variaciones familiares, regionales y estacionales.