El Cullen skink es una sopa espesa y cremosa. El eglefino ahumado se cuece con cebolla en leche o agua; la papa se añade en trozos y parte de ella se machaca para espesar el caldo, y el pescado desmenuzado vuelve a la olla al final. Algunas recetas llevan un poco de crema de leche, y el perejil se espolvorea por encima. El sabor es suave y ahumado.
El nombre proviene de la aldea de Cullen, a orillas de una bahía en la costa de Moray. Skink era el nombre de un caldo de carne de vaca. Según la organización de turismo de Escocia y la de Moray, a fines del siglo XIX muchas familias ya no podían comprar carne y pasaron a usar pescado, más barato y fácil de encontrar en una región que pescaba y ahumaba eglefino. Con el tiempo, la versión con pescado se convirtió en el plato que lleva el nombre de la aldea.
Hoy el Cullen skink se sirve en toda Escocia, como entrada en restaurantes y cafés y en cenas formales. En Cullen, un campeonato anual reúne cocineros que preparan la sopa en dos categorías: la tradicional y la de variaciones.