El Melton Mowbray pork pie es una tarta alta y redonda, de masa firme y dorada, con las paredes ligeramente arqueadas hacia fuera. El relleno es de carne de cerdo fresca, no curada, picada y sazonada sobre todo con pimienta. Por eso, después de hornearse, la carne queda gris-marrón, como la del cerdo asado, y no rosada como en las tartas hechas con carne curada. Entre el relleno y la masa hay una capa de gelatina.
El nombre está protegido como indicación geográfica desde 2009. Sólo puede llamarse Melton Mowbray pork pie la tarta elaborada según esas reglas en un área alrededor de la ciudad, que incluye Nottingham, Grantham, Stamford y Northampton, sin colorantes, aromatizantes ni conservantes artificiales.
La relación con la ciudad viene del siglo XVIII. A partir de mediados de ese siglo, Melton Mowbray se convirtió en el centro de las cacerías a caballo de la región, y las tartas las llevaban los criados y se comían durante las jornadas de caza. La región también producía quesos, entre ellos el Stilton, y suero de queso alimentaba a los cerdos criados en las granjas lecheras. En 1831, un panadero de la ciudad empezó a enviar las tartas a Londres en diligencia, y el ferrocarril difundió la fama aún más.
La producción tuvo su apogeo a finales del siglo XIX, disminuyó tras la Primera Guerra Mundial y se recuperó en las últimas décadas. Las tartas se comen frías, en lonchas, y forman parte de picnics y almuerzos sencillos.