El Kendal mint cake es una tableta dura y quebradiza hecha de azúcar, jarabe y agua hervidos y aromatizados con aceite de menta piperita. Hay la versión blanca, de azúcar refinado, la morena, de azúcar mascabo, y la cubierta de chocolate. Es muy dulce y refrescante, por lo que siempre se ha considerado una fuente rápida de energía.
La historia más contada dice que en 1869 el confitero Joseph Wiper, de Kendal, intentaba hacer caramelos transparentes de menta, dejó la mezcla pasar de punto y obtuvo un dulce opaco y cristalizado. La propia historia local trata el episodio como leyenda: un dulce llamado mint cake ya se vendía en Kendal décadas antes.
La fama vino con las expediciones. Un sobrino nieto de Wiper suministró el dulce a la expedición de Ernest Shackleton a la Antártida, de 1914 a 1917, y se llevó en las expediciones británicas al Everest de 1922 y 1924. En 1953, Edmund Hillary y Tenzing Norgay llevaron Kendal mint cake en la primera ascensión a la cima del Everest. Desde entonces el dulce acompaña a caminantes y escaladores en las montañas del Lake District y de otros lugares.
Más de un fabricante tradicional de Kendal sigue produciéndolo, y el dulce se vende en tiendas de la ciudad y de toda la región.