El Bath bun es un pan dulce pequeño y redondo, hecho con masa fermentada enriquecida con leche, huevos y mantequilla. Por arriba lleva azúcar triturado en trozos y, con frecuencia, pasas de Corinto; en varias recetas, un terrón de azúcar queda escondido en el fondo del pan.
Los Bath buns aparecen en el siglo XVIII, cuando Bath era la ciudad de aguas termales más concurrida de Inglaterra. Las recetas antiguas llevaban semillas de alcaravea cubiertas de azúcar. Una historia de la ciudad atribuye la creación al médico William Oliver, que habría ofrecido los panes a los pacientes de las termas; es una tradición, sin documento que la confirme. Jane Austen, que vivió en Bath, escribió en una carta de 1801 que se estaba estropeando el estómago con Bath buns.
En 1851, en la Gran Exposición de Londres, se consumieron cientos de miles de Bath buns hechos a escala, más pesados y con menos mantequilla. A partir de entonces, las versiones industriales se extendieron por el país, y quienes defienden la receta antigua distinguen el Bath bun de Bath del llamado London Bath bun.
El Bath bun tampoco debe confundirse con el Sally Lunn bun, otro pan de la ciudad, grande y esponjoso como un brioche. En Bath, el Bath bun aparece en panaderías y casas de té y en la hora del té servida en el Pump Room, junto a las termas romanas.