El haggis es una especie de embutido grande y redondo. Las vísceras de oveja, como corazón, hígado y pulmón, se pican y se mezclan con avena, cebolla, grasa, sal y especias, y la mezcla se cocina dentro de una envoltura. Tradicionalmente la envoltura era el estómago del propio animal; hoy la mayor parte del haggis que se vende usa una tripa sintética. En el interior, la textura es suelta y granulada, y el sabor es de carne sazonada con pimienta.
El plato se sirve con neeps and tatties: puré de nabo y puré de papa. Aparece en restaurantes y pubs de toda Escocia, en versiones tradicionales y modernas, y se vende en carnicerías y mercados. También hay versiones vegetarianas, hechas con verduras, granos y avena.
El origen exacto del haggis es discutido, y platos parecidos existieron en otras partes de Europa. Lo que lo convirtió en el plato nacional escocés fue el poema "Address to a Haggis", de Robert Burns, el poeta nacional, a finales del siglo XVIII, en el que Burns lo llama jefe de la raza de los pudines.
Cada año, por alrededor del 25 de enero, aniversario de Burns, Escocia celebra la Burns Night con cenas llamadas Burns Suppers. El haggis entra en la sala al son de la gaita, alguien recita el poema frente a él y lo corta, y el plato se sirve con neeps and tatties, muchas veces acompañado de un vaso de whisky.