El Eccles cake es un bollito redondo y achatado de masa hojaldrada con mantequilla, relleno de pasas de Corinto mezcladas con azúcar, mantequilla y especias. Por encima se le hacen dos o tres cortes por los que asoma el relleno oscuro, y se espolvorea una capa de azúcar que queda crujiente al hornearlo.
El nombre procede de Eccles, una localidad que hoy forma parte de Salford, en la Gran Manchester. Pasteles y dulces de frutas secas se vendían allí en las fiestas de la parroquia, las wakes, vinculadas a la iglesia de Santa María. La primera venta en tienda de la que hay registro se atribuye a James Birch, que habría comenzado a vender los bollitos a finales del siglo XVIII en una esquina del centro de la ciudad. La cocinera Elizabeth Raffald, de Manchester, publicó en el siglo XVIII una receta similar, y no se sabe con seguridad quién fue el primero en elaborarlo.
En el siglo XIX, otras tiendas de la ciudad empezaron a disputar el título de Eccles cake original, y la fama del bollito se extendió por el norte de Inglaterra. Hoy se vende en todo el Reino Unido.
Se come en la hora del té, tibio o frío, y en Lancashire suele servirse acompañado de una loncha de queso Lancashire al lado.