La cocina
La comida típica de Grecia
La cocina griega se apoya en pocos elementos antiguos: el aceite de oliva, el trigo y la cebada, el vino, el queso de oveja y de cabra, la miel, las hierbas del campo y el pescado. Mucho de lo que se come en el país ya aparece, con otros nombres, en los textos de la Antigüedad, y la mesa sigue organizada en torno a platos para compartir, los mezedes, servidos con vino o con una aguardiente.
Cada época dejó huellas. Bizancio y el Imperio Otomano difundieron las masas hojaldradas, los dulces de miel y nueces y muchos nombres de platos. Venecia gobernó Corfú, Creta y varios puertos del Peloponeso durante siglos, y el comercio veneciano llevó a Europa el vino dulce que salía de Monemvasia. En 1923, el intercambio de poblaciones entre Grecia y Turquía trajo a Tesalónica y a otras ciudades del norte familias de Asia Menor, con recetas que se volvieron parte de la cocina local.
En el continente, Tesalónica es la ciudad de la bougatsa, masa muy fina rellena de crema o de queso y comida de la mañana. Patras da nombre al Mavrodafni, vino tinto dulce envejecido en barril, y Monemvasia recuperó el vino dulce que llevó su nombre franco, Malvasia. Ática es la tierra de la retsina, el vino blanco con resina de pino, y Tesalia es la región del tsipouro, la aguardiente de orujo servida en pequeñas botellas con bocados.
En las islas Jónicas, Corfú conserva platos de nombre italiano, como la pastitsada y el sofrito. En el Egeo, Santorini hace el vinsanto con uvas secadas al sol y buñuelos fritos con el tomate de la isla, Mykonos tiene una tarta de cebolla con queso local y Rodas ofrece en las bodas el melekouni, barra de sésamo y miel. En Creta, la tsikoudia acompaña casi toda comida, el dakos transforma la rosquilla de cebada seca en un plato, y Chania hornea por capas el zapallo, la papa y el queso mizithra.