Los tomatokeftedes son buñuelos de tomate. El tomate se pica y se escurre, se mezcla con cebollín, menta, perejil y orégano, y se liga con harina hasta formar una masa blanda. Cucharadas de esa masa se fríen en aceite de oliva hasta quedar doradas por fuera y jugosas por dentro.
La emisora australiana SBS, en su sección de gastronomía, describe el plato como una especialidad de Santorini, hecha tradicionalmente con el tomate autóctono de la isla. Es un tomate pequeño, de piel gruesa y sabor concentrado, cultivado en suelo volcánico y sin riego. Con él la masa queda menos aguada y más sabrosa.
El nombre une domata, “tomate”, y keftedes, “buñuelos” o “albóndigas”. La cocinera e investigadora Diane Kochilas recuerda que se hacen buñuelos de tomate en varias islas de las Cícladas, como Tinos, Syros y Andros, y que los más conocidos son los de Santorini.
Los tomatokeftedes se sirven como meze, en el centro de la mesa, con otros aperitivos, vino blanco de la isla o ouzo.