El sofrito de Corfú es un plato de carne vacuna en lonjas finas. Cada lonja se pasa por harina y se dora en aceite de oliva. Luego la carne vuelve a la cazuela con abundante ajo, perejil picado, pimienta negra y vino blanco o vinagre de vino, y se cocina despacio hasta quedar tierna y la salsa espesar.
El resultado es una salsa clara, sin tomate, ácida y perfumada con ajo. Esa ausencia de tomate es lo que lo diferencia de otros guisos griegos de carne.
El nombre proviene del italiano, pero el plato no es el soffritto de la cocina italiana, que es una base de verduras salteadas. En Corfú se asocia el sofrito con la influencia veneciana, que marcó la gastronomía de la isla durante los siglos en que Corfú estuvo gobernada por Venecia. La comunidad de Pelekas, en Corfú, lo incluye entre los platos más conocidos de la isla.
En Corfú, el sofrito es un plato de almuerzo, preparado en casa y en las tabernas, y se acompaña con papa, arroz o pasta.