
Brennivín
Aguardiente de cereales aromatizada con alcaravea, servida muy fría, en pequeñas dosis. Lanzada en 1935, cuando Islandia volvió a permitir destilados, se convirtió en la bebida del Þorrablót.
Comida típica · Islandia
Una cocina hecha para atravesar el invierno: cordero criado al aire libre, pescado del Atlántico Norte, pan de centeno horneado con el calor de la tierra y recetas de conservación que hoy son fiesta.
En la foto: Monte Kirkjufell, Snæfellsnes
Imágenes ilustrativas. Las fotos de esta guía son ilustraciones hechas a partir del lugar real, no fotografías, y pueden tener diferencias con él.
La cocina
Durante siglos, Islandia comió lo que la isla permitía conservar. Con pocos granos, casi nada de leña y veranos cortos, la cocina tradicional se apoyó en el cordero, el pescado y la leche, y en técnicas para conservar alimentos hasta la primavera: secar, ahumar, fermentar y guardar en suero de leche.
Muchas de esas recetas son de todo el país. La kjötsúpa, sopa de cordero con verduras, y el plokkfiskur, pescado desmenuzado con papa y salsa blanca, aparecen en las casas y en los restaurantes de norte a sur. El rúgbrauð, pan de centeno denso y dulce, acompaña al pescado y a la mantequilla; en las zonas geotérmicas, se hornea enterrado en el suelo caliente y recibe el nombre de hverabrauð.
El calendario también está en la mesa. En el mes de Þorri, a mitad del invierno, los islandeses se reúnen en el Þorrablót para comer el þorramatur, la selección de carnes y pescados conservados, brindando con brennivín, el aguardiente de alcaravea. En Navidad, las familias del norte mantienen la costumbre de recortar y freír el laufabrauð, y el 23 de diciembre la raya fermentada, tradición de los Fiordos del Oeste, llega a la mesa en todo el país.
Cada especialidad aparece ligada a la región de donde viene la tradición o a todo el país, cuando es común a todos los islandeses.
7 sabores

Aguardiente de cereales aromatizada con alcaravea, servida muy fría, en pequeñas dosis. Lanzada en 1935, cuando Islandia volvió a permitir destilados, se convirtió en la bebida del Þorrablót.

Sopa de cordero cocida con papa, zanahoria, nabo o colinabo y hierbas, en un caldo consistente. Es el plato invernal más asociado a los hogares islandeses, con una receta distinta en cada familia.

Pescado blanco cocido, generalmente bacalao o eglefino, desmenuzado y mezclado con papa, cebolla y salsa blanca. Plato casero clásico de Islandia, servido con pan de centeno y mantequilla.

Pan de centeno oscuro, denso y ligeramente dulce, cocido durante muchas horas a calor bajo y húmedo. En las zonas geotérmicas se hornea enterrado en el suelo caliente y recibe el nombre de hverabrauð.

Selección de carnes y pescados conservados a la antigua, servida en el Þorrablót, la fiesta del mes de Þorri, en pleno invierno. Se acompaña con pan de centeno, mantequilla y brennivín.

Raya fermentada durante algunas semanas, cocida y servida con papa, nabo, sebo de cordero derretido y pan de centeno. Es el plato del 23 de diciembre, una costumbre que nació en los Fiordos del Oeste y se difundió por Islandia.

Discos de masa de trigo muy finos, recortados con dibujos de hojas y fritos hasta quedar crujientes. Es el pan de Navidad de las familias islandesas, una tradición que se mantuvo sobre todo en el norte del país antes de difundirse.
Sugiere un plato, dulce o bebida típica de Islandia que no está aquí. Revisamos las fuentes antes de incluirlo.
Sabores de los países
Elige un país para ver sus platos, dulces y bebidas típicas.
Resuelve tus dudas
La cocina tradicional se basa en cordero, pescado y lácteos. Entre los platos más conocidos están la kjötsúpa, sopa de cordero; el plokkfiskur, pescado con papa; y el þorramatur, que se sirve en invierno.
Una fiesta de mitad de invierno, en el mes de Þorri, entre mediados de enero y mediados de febrero, en la que se come el þorramatur, una selección de carnes y pescados conservados.
Entre las costumbres navideñas están el laufabrauð, pan fino recortado y frito, y, el 23 de diciembre, la raya fermentada, la kæst skata.
El brennivín, un aguardiente de cereales aromatizado con alcaravea, que se sirve frío y se asocia al Þorrablót.