La paella valenciana es el plato de Valencia. Nació entre los agricultores de la huerta y de la Albufera, la laguna al sur de la ciudad, rodeada de arrozales, que cocinaban el arroz al aire libre con lo que tenían cerca. El nombre proviene de la propia sartén, la paella, ancha, poco profunda y con dos asas.
En 2021, la Generalitat Valenciana declaró la paella valenciana Bien de Interés Cultural Inmaterial, con el lema del arte de unir y compartir: la declaración protege no solo la receta, sino la costumbre de cocinarla y comerla en grupo. El plato también representa a la Comunidad Valenciana en la serie de sellos de Correos con la Real Academia de Gastronomía.
La receta tradicional reúne pollo y conejo dorados en aceite de oliva, dos tipos de judía, la vaina ancha llamada ferraura y el garrofó, una judía blanca grande, tomate rallado, pimentón, agua, azafrán y arroz. En algunas versiones entran caracoles o romero. La paella se cocina sin remover, preferiblemente sobre fuego de leña, hasta que el arroz se seque.
En el fondo de la sartén se forma el socarrat, una fina capa de arroz tostado, apreciada por los valencianos. La paella es un plato de almuerzo, de domingo y de reunión, y tradicionalmente se come directamente de la paella, cada uno desde su lado.