La caldereta extremeña nació entre los pastores y campesinos de Extremadura, que cocinaban el cordero en el campo, en un caldero sobre fuego de leña. Fue el plato elegido para la comunidad y el primer sello de la serie de Correos con la Real Academia de Gastronomía, emitido en 2020.
La carne de cordero, cortada en trozos pequeños, se sala y se dora en aceite de oliva. Se añaden ajo, cebolla, pimiento y laurel, un poco de vino y agua, y todo cuece a fuego lento. Muchas recetas espesan la salsa con un majado, una pasta hecha en el mortero con el hígado del cordero, ajo frito, pimentón y pan.
El condimento característico es el pimentón. En Extremadura destaca el Pimentón de la Vera, el pimentón ahumado del norte de la región, protegido por Denominación de Origen. El ahumado con leña de roble aporta al estofado el color rojizo y su sabor propio.
La caldereta es plato de fiesta en los pueblos, preparada en grandes calderos para mucha gente, y también de restaurante y de casa. El turismo oficial de España la incluye entre las recetas típicas de la comunidad.