La Maragatería es la comarca de la que Astorga es la capital, al oeste de León. Sus habitantes, los maragatos, pasaron a la historia durante siglos como arrieros, conductores de mulas que transportaban mercancías entre Galicia, el centro de España y los puertos. El cocido maragato es el plato de esa tierra, y la oficina de turismo de Castilla y León lo destaca en la página de Astorga.
La receta reúne garbanzos, col y una gran variedad de carnes: de cerdo, como chorizo, lacón, oreja y costilla, de vaca y de pollo, además del relleno, una bolita de pan, huevo, ajo y perejil. Las carnes y los garbanzos se cuecen lentamente; la col se prepara en otra olla.
La particularidad está en el orden. El cocido maragato llega a la mesa al revés que otros cocidos: primero las carnes, luego los garbanzos con la col y, por último, la sopa hecha con el caldo. Las explicaciones son populares: una dice que los arrieros comían primero lo más sólido por si tenían que marcharse de repente; otra, que la sopa al final ayuda a digerir. Ninguna tiene comprobación documental.
En 2015, el ayuntamiento de Astorga, la Academia Leonesa de Gastronomía y el consejo regulador de la Denominación de Origen Bierzo hermanaron el cocido maragato con los vinos del Bierzo. Astorga está en el Camino de Santiago, y muchos peregrinos paran para comer el cocido.