Las mantecadas son el dulce de Astorga. El cuaderno de condiciones de la Indicación Geográfica Protegida recoge que las cuentas de 1805 del archivo diocesano de la ciudad ya las citaban como dulce de Navidad y que, en 1901, un anuario señalaba once fábricas de mantecadas en Astorga. La ciudad fue, en el mismo periodo, un centro de fabricación de chocolate.
La masa lleva harina de trigo, huevos, mantequilla de vaca, manteca de cerdo y azúcar, batidos hasta quedar ligeros. Cada porción va al horno en una cajilla, una cajita abierta de papel kraft doblada a mano, de base cuadrada. En el horno, la masa crece y forma una cúpula redondeada que se desborda del borde.
La IGP Mantecadas de Astorga fue registrada en la Unión Europea en 2005. La zona de producción abarca Astorga y tres municipios vecinos: Brazuelo, San Justo de la Vega y Valderrey, todos en la provincia de León.
Las mantecadas se venden en cajas en las confiterías de la ciudad y se han convertido en un recuerdo tradicional de quien pasa por Astorga, incluidos los peregrinos del Camino de Santiago.