El lechazo asado es el plato de Castilla y León en la serie de sellos de Correos con la Real Academia de Gastronomía. Lechazo es el cordero que se alimentó exclusivamente de la leche materna y se sacrifica con pocas semanas. La carne cuenta con Indicación Geográfica Protegida, la IGP Lechazo de Castilla y León, que define las razas, la alimentación y la edad de los animales.
La receta es de las más sencillas de la cocina española. El cuarto de cordero se coloca en una bandeja de barro, con agua y sal, y se introduce en un horno de leña. El asado lleva horas, con la carne vuelta a la mitad del proceso, hasta que la piel queda dorada y crujiente y el interior, tierno.
El plato pertenece a las tierras del río Duero, donde los asadores, casas especializadas con horno de leña, forman parte del paisaje de ciudades y pueblos como Aranda de Duero, Sepúlveda y Valladolid. No tiene una ciudad de origen: es tradición de toda la comunidad.
En la mesa, el lechazo se sirve entero en la bandeja y se reparte allí mismo. El acompañamiento tradicional es una ensalada de lechuga, tomate y cebolla y pan, y el vino tinto de la región completa la comida.