El polbo á feira, nombre gallego del pulpo a la manera de las ferias, es el plato de Galicia en la serie de sellos de Correos con la Real Academia de Gastronomía. Pertenece a las ferias del interior, los mercados periódicos de las aldeas, donde las pulpeiras montan sus calderos y sirven el pulpo al momento.
El pulpo se sumerge tres veces en el agua hirviendo antes de quedarse dentro de ella, para que la piel no se desprenda, y se cocina en grandes ollas de cobre. Tras hacerse, se corta con tijera en rodajas sobre un plato de madera.
El aliño es simple: sal gorda, pimentón dulce o picante y un chorrito de aceite de oliva. En muchas casas, el pulpo se sirve sobre patatas cocidas, los cachelos. Se come con palillos, directamente del plato de madera, acompañado de pan y de vino.
Una tradición atribuye la difusión del plato a los monjes del monasterio de Oseira, que recibían pulpo como pago de tributos. La fiesta más conocida es la Fiesta del Pulpo de O Carballiño, celebrada desde 1962 y declarada de Interés Turístico Internacional en 2022. En el Camino de Santiago, Melide es conocida por sus pulperías.