Chilindrón es el nombre aragonés de una salsa de pimientos rojos, tomate, cebolla y ajo, muchas veces con jamón. El organismo oficial de turismo de España describe el pollo al chilindrón como uno de los platos más admirados de la cocina aragonesa y recuerda que la misma preparación sirve para el cordero. Fue el plato elegido para Aragón en la serie de sellos de Correos con la Real Academia de Gastronomía, presentado en Huesca.
El pollo, cortado en trozos, se dora en aceite de oliva. En el mismo aceite se rehogan la cebolla, el ajo y los pimientos en tiras, se añade el jamón en cubos y el tomate, y el pollo vuelve a la cazuela para cocinar lentamente en la salsa hasta quedar tierno. Algunas recetas añaden vino o la pulpa de pimiento seco.
El turismo de Zaragoza trata el chilindrón como una de las salsas más antiguas de la cocina de la ciudad, usada con cordero, pollo e incluso bacalao. Una de las recetas conservadas se atribuye al escritor Julio Alejandro, guionista de Luis Buñuel.
Antiguamente, el pollo era carne de días de fiesta, lo que explica el lugar del plato en las celebraciones. En Huesca, se asocia a las fiestas de San Lorenzo, en agosto, y la ciudad organiza un concurso dedicado a él en verano.