El mazapán es el dulce de Toledo. Es una pasta de almendra dulce molida y azúcar, trabajada a mano, moldeada en pequeñas figuras y llevada al horno hasta que la superficie se dore. La Indicación Geográfica Protegida Mazapán de Toledo exige que la almendra represente al menos la mitad del peso de la pasta y define la provincia de Toledo como zona de producción.
El origen se cuenta por tradición. La versión más repetida dice que, en una época de hambre del siglo XIII, las monjas del convento de San Clemente, en Toledo, hicieron pan con lo que tenían en el depósito: almendra y azúcar. Otras tesis relacionan el dulce con la herencia árabe de la ciudad o con recetas traídas de otras partes del Mediterráneo. En 1908, Juan Moraleda y Esteban publicó una monografía sobre la tradición del mazapán toledano, hoy disponible en el archivo municipal.
Las formas son parte del dulce. Hay figuritas en diferentes formatos, las delicias rellenas de yema dulce y las anguilas, anguilas de mazapán con rellenos como yema dulce, batata o dulce de calabaza, decoradas con confites, tradicionales en la mesa de Navidad.
Conventos de clausura y confiterías de Toledo siguen haciendo el dulce, que se vende todo el año y alcanza su pico de producción antes de Navidad.