El cochinillo asado es el plato de Segovia. Cochinillo es el lechón que solo tomó la leche de su madre y se sacrifica con pocas semanas, todavía con poco peso. Asado entero o en mitades, en horno de leña y en bandeja de barro, queda con la piel fina, dorada y crujiente y la carne muy tierna.
La ciudad protege el plato desde 2002 con la marca de garantía Cochinillo de Segovia, reconocida por la Junta de Castilla y León, que define la raza, la alimentación, la edad y el peso de los animales. El nombre Cochinillo de Segovia fue registrado como Indicación Geográfica Protegida en 2024.
El gesto más conocido es el corte. Para mostrar lo tierna que está la carne, quien sirve divide el lechón con el borde de un plato de loza, en lugar de usar cuchillo. La costumbre se asocia a las casas de comida históricas de la ciudad.
Los restaurantes segovianos organizan jornadas anuales del cochinillo, y el plato se come en toda la ciudad, con el acueducto romano cerca.