El hamburger es carne bovina molida, moldeada en un disco y cocida a la parrilla o en la plancha, servida entre dos mitades de pan. El nombre proviene del bistec de Hamburgo, la carne molida que inmigrantes alemanes llevaron a Estados Unidos en el siglo XIX. Al colocarse dentro de un pan y venderse en mostradores, carritos y ferias, se transformó en una de las comidas más asociadas al país.
El origen del sándwich está en disputa entre varias ciudades. La Biblioteca del Congreso, en su programa Local Legacies, registró como legado de Connecticut el Louis' Lunch, de New Haven, donde Louis Lassen, según la familia, sirvió en 1900 carne molida a la parrilla entre dos rebanadas de pan tostado a un cliente con prisa. El registro documenta la tradición local, sin zanjar la controversia sobre el origen.
Otras ciudades cuentan historias diferentes. Athens, en Texas, defiende al cocinero Fletcher Davis, que habría vendido sándwiches de carne molida a finales del siglo XIX, y el parlamento de Texas aprobó en 2007 una resolución a favor de esa versión. Seymour, en Wisconsin, se presenta como la cuna del hamburger por Charlie Nagreen, quien según la historia habría aplastado albóndigas dentro del pan en una feria en 1885. Akron, en Ohio, recuerda a los hermanos Menches, que habrían improvisado el sándwich en una feria en el mismo período. Los historiadores consideran que ninguna de esas versiones tiene prueba definitiva.
Por eso el hamburger representa a todo el país y no a una sola ciudad: nació de varias tradiciones locales y se expandió por todos los estados con las loncherías de carretera, los diners y las cadenas de comida rápida del siglo XX. Hoy se sirve de formas muy diversas, desde el más simple, solo carne y pan, hasta los montados con queso, lechuga, tomate, cebolla, pepinillos y salsas.