El Cuban sandwich se hace con pan cubano, alargado y de corteza fina, relleno con cerdo asado marinado, jamón, queso suizo, pepinillos de pepino y mostaza. Una vez montado, se prensa en una plancha lisa hasta que el pan quede crujiente y el queso se derrita, y se corta en diagonal.
El origen exacto es difícil de trazar, porque el ida y vuelta entre Cuba y la Florida era intenso y poco documentado. Los registros más antiguos de un sándwich cubano propio provienen de los cafés frecuentados por los obreros de las fábricas de puros de Ybor City y West Tampa, alrededor de 1900.
En Tampa, el sándwich lleva salami genovés, adición atribuida a los inmigrantes italianos que vivían en Ybor City junto a cubanos y españoles. El investigador Andrew Huse describe la versión local como una creación original de Tampa, desarrollada a partir de los antiguos mixtos.
En abril de 2012, el Concejo Municipal de Tampa aprobó por unanimidad una resolución que declara al “Historic Tampa Cuban Sandwich” como el sándwich-símbolo de la ciudad. Miami, donde el sándwich se popularizó con los exiliados cubanos a partir de los años 1960, disputa la primacía, y allí la receta suele no llevar salami. La resolución es municipal y no pone fin a la disputa.
El sándwich es comida de mostrador y de almuerzo rápido, y Tampa organiza cada año un festival dedicado a él.