El Lübecker Marzipan es el mazapán de la ciudad hanseática de Lübeck, en el norte de Alemania. Como todo mazapán, parte de una masa de almendras molidas y azúcar, la Marzipanrohmasse. Lo que lo distingue es la proporción: en el Lübecker Marzipan, al menos el 70% es esa masa de almendras y como máximo el 30% es azúcar añadido. En el Lübecker Edelmarzipan la regla es aún más estricta, con 90% de masa y sólo 10% de azúcar. Cuanto menos azúcar, más intenso es el sabor a almendra.
El nombre es una indicación geográfica protegida por la Unión Europea y sólo puede usarse para el mazapán hecho en Lübeck y en partes de las ciudades vecinas de Bad Schwartau y Stockelsdorf. Una asociación de fabricantes de Lübeck, creada en 1974, se ocupa de la protección. La especificación recuerda que la región se convirtió en un centro de producción de mazapán de calidad en el siglo XIX, con una tradición de más de cien años mantenida por los fabricantes actuales.
El mazapán no nació en Lübeck. La mezcla de almendras y azúcar tiene origen en Oriente y llegó a Europa por el comercio. En Lübeck se cuenta una leyenda según la cual, en una época de hambre, faltó harina y los panaderos hicieron pan con las almendras que había en los almacenes. Es una historia de la ciudad, sin documento que la confirme.
El mazapán aparece de muchas formas: en barras cubiertas de chocolate, en panes pequeños, en "patatitas" espolvoreadas con canela y en figuras de frutas y animales, sobre todo en Navidad. En la ciudad vieja de Lübeck, que es Patrimonio Mundial de la UNESCO, hay tiendas y cafés dedicados al mazapán, algunos con pequeños museos sobre la historia del dulce.