El Nürnberger Lebkuchen es una galleta blanda de miel y especias, con nueces, almendras o avellanas, canela, clavo, cardamomo, pimienta de Jamaica y nuez moscada. La masa suele hornearse sobre una Oblate, una oblea fina de harina que evita que se pegue al molde. Después de horneada, puede presentarse al natural, cubierta de chocolate o de glaseado de azúcar, o decorada con almendras.
Núremberg tuvo condiciones especiales para convertirse en la ciudad del Lebkuchen. Era un punto de encuentro de rutas comerciales por donde llegaban especias de lugares lejanos, y los bosques alrededor de la ciudad contaban con apicultores que proveían la miel. Hay registros de panaderos de Lebkuchen en la ciudad en 1395, y en 1643 el consejo municipal autorizó una corporación propia de ese oficio.
El nombre está protegido. Desde 1996, Nürnberger Lebkuchen es una indicación geográfica protegida de la Unión Europea, y solo puede llevar ese nombre el Lebkuchen elaborado dentro de los límites de la ciudad. El nombre abarca varios tipos, que se distinguen por la cantidad de frutos secos y de harina. El más fino es el Elisenlebkuchen, con al menos 25% de nueces o almendras y muy poca harina. Según una leyenda local, el nombre honra a la hija de un panadero de Lebkuchen.
El Lebkuchen es el dulce de Navidad de Núremberg. En la época del Adviento llena los puestos del Christkindlesmarkt, el mercado de Navidad de la plaza principal, y las vitrinas de las confiterías del casco antiguo. Muchas casas conservan recetas propias de especias. También se vende fuera de temporada, en latas y cajas decoradas que se han convertido en recuerdo de la ciudad.