La Schwarzwälder Kirschtorte es la tarta de la Selva Negra, la región de montañas y bosques del suroeste de Alemania, en el estado de Baden-Württemberg. Se monta con capas de bizcocho de chocolate empapadas en Kirschwasser, el aguardiente de cereza de la región, intercaladas con cerezas y crema chantillí. Por encima lleva más crema chantillí, cerezas y virutas de chocolate. El Kirschwasser es imprescindible: sin él, dicen los pasteleros, no es Schwarzwälder Kirschtorte.
El nombre tiene varias explicaciones. El turismo de la Selva Negra cita algunas: las virutas de chocolate recordarían el bosque oscuro; el nombre vendría del Kirschwasser producido en la región; o los colores recordarían el traje típico con el sombrero de pompón rojo, el Bollenhut, con vestido negro, blusa blanca y bolas rojas.
El origen es discutido. La versión más citada dice que el pastelero Josef Keller, nacido en Riedlingen y más tarde establecido en Radolfzell, cerca del lago de Constanza, creó la tarta en 1915 en una cafetería de Bad Godesberg, hoy parte de Bonn, fuera de la Selva Negra. El turismo de la región observa que esa tarta tenía un solo piso y sería una precursora, y recuerda que la combinación de cerezas cocidas, nata y Kirschwasser ya era postre en las granjas del sur de la Selva Negra. Según la ciudad de Triberg, un aprendiz de Keller llevó la receta a Triberg en 1929.
Hoy la tarta se encuentra en cafeterías y pastelerías de toda la región, desde las ciudades hasta los refugios de senderos, y es una de las tartas más conocidas de Alemania. En Triberg, ciudad de las cataratas y de los relojes de cuco, las cafeterías mantienen la receta atribuida a Keller.