La Thüringer Rostbratwurst es la salchicha a la parrilla de Turingia, un estado del centro-este de Alemania. Es larga y delgada, de 15 a 20 centímetros y de 100 a 150 gramos, hecha con carne de cerdo, a veces con una parte de ternera o de vaca. El condimento incluye sal, pimienta, mejorana, comino y, según la región, ajo. El uso o no de comino es un tema de discusión seria entre los habitantes.
La historia está documentada. La mención más antigua conocida de una Bratwurst en Turingia es un apunte contable del 20 de enero de 1404, de un convento de la ciudad de Arnstadt, que registra el gasto en tripas para salchichas. El documento se encontró en 2000 y hoy forma parte del Museo Alemán de la Bratwurst, en Mühlhausen. Una receta antigua aparece en una regulación del oficio de carniceros de Weimar, Jena y Buttstädt de 1613.
Desde 2004, Thüringer Rostbratwurst es indicación geográfica protegida de la Unión Europea: con ese nombre, solo la salchicha hecha en Turingia, según la especificación. En 2022, la cultura de la Bratwurst de Turingia entró en el inventario estatal del patrimonio cultural inmaterial.
La forma de comerla es sencilla. La salchicha se asa sobre carbón hasta que la piel cruja, y se coloca dentro de un panecillo, que queda corto para ella, con mostaza de Turingia. Los puestos de Rostbratwurst están en las plazas de las ciudades, en Erfurt y Weimar, y en ferias, fiestas y partidos de fútbol.