La Currywurst es la salchicha más famosa de Berlín: una salchicha de cerdo a la parrilla o frita, cortada en rodajas, cubierta con una salsa de tomate sazonada y espolvoreada con curry en polvo. Se sirve en un plato de cartón, con un tenedorcito de madera, acompañada de papas fritas o de un panecito.
La creación se atribuye a Herta Heuwer. El 4 de septiembre de 1949, ella vendía salchichas en un puesto en la esquina de Kantstraße con Kaiser-Friedrich-Straße, en el barrio de Charlottenburg, y creó una salsa con extracto de tomate, curry y otros condimentos. Contaba que consiguió el curry con soldados británicos, que ocupaban esa parte de la ciudad después de la guerra. En 1959 registró la salsa como marca, con el nombre Chillup, mezcla de chili y ketchup. Una placa en Kantstraße recuerda el lugar.
Otras ciudades también reclaman la Currywurst. El escritor Uwe Timm situó la invención en Hamburgo, en 1947, en una novela; el personaje es ficticio, pero ganó una placa en la ciudad. El Ruhrgebiet, región industrial del oeste, también tiene sus historias. Berlín, sin embargo, considera a Herta Heuwer la creadora, y así figura en la oficina alemana de marcas y en el Goethe-Institut.
En Berlín hay dos versiones. Una usa salchicha con piel; la otra, sin piel, se difundió sobre todo en el lado oriental de la ciudad, donde las tripas naturales faltaban con frecuencia. Esa versión sin piel se llama Berliner Currywurst ohne Darm. La salsa cambia de puesto a puesto, y muchos ofrecen distintos grados de picante.