
Chocolat suisse
El chocolate en tableta que convirtió a Suiza en una referencia mundial a partir del siglo XIX, con la fabricación mecanizada de Cailler, el chocolate con leche de Daniel Peter, en Vevey, y la conchado de Rodolphe Lindt, en Berna.
Sabores · Val-de-Travers
Destilado de ajenjo, anís y hinojo, de color verde o incoloro, servido diluido en agua fría, que se vuelve turbio al mezclarse. Comenzó a producirse en el Val-de-Travers, en el cantón de Neuchâtel, a fines del siglo XVIII, y estuvo prohibido en Suiza de 1910 a 2005.
Bebida típica de Val-de-Travers, Neuchâtel
También llamado: Fée verte, La Bleue, absinthe du Val-de-Travers
Imágenes ilustrativas. Las fotos de esta guía son ilustraciones hechas a partir del lugar real, no fotografías, y pueden tener diferencias con él.
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Absinthe — Val-de-Travers, Suiza
La absenta es una bebida destilada hecha con la planta del mismo nombre, el ajenjo (Artemisia absinthium), junto con anís, hinojo y otras hierbas. El Val-de-Travers, valle del Jura en el cantón de Neuchâtel, es considerado la cuna histórica de la bebida: la planta se usaba como remedio, y la fabricación del licor de absenta comenzó allí a finales del siglo XVIII, de forma artesanal y luego a escala industrial. En el siglo XIX, unas veinte destilerías funcionaban en el valle.
La absenta ganó fama en toda Europa a fines del siglo XIX, sobre todo en Francia, donde se convirtió en la bebida de los cafés y de los artistas y recibió el sobrenombre de hada verde. Al mismo tiempo, empezó a ser acusada de causar locura y violencia. En Suiza, tras un crimen de gran repercusión, el pueblo aprobó en 1908 una iniciativa para prohibir la bebida, que se incorporó a la Constitución; la prohibición entró en vigor en 1910.
En el Val-de-Travers, sin embargo, la destilación nunca cesó. Durante casi un siglo, productores continuaron elaborando absenta clandestinamente, sobre todo la versión incolora, llamada La Bleue, más fácil de ocultar. La prohibición salió de la Constitución en la revisión de 1999, y la fabricación y la venta volvieron a ser legales el 1.º de marzo de 2005, con límites para la tujona, una de las sustancias de la planta. Los productores del valle llevan años pidiendo una indicación geográfica protegida para la absenta; el tema sigue en discusión.
La bebida es fuerte, por lo general con más del 45% de alcohol, y no se bebe sola. El ritual tradicional consiste en gotear agua muy fría sobre la copa, a veces a través de un terrón de azúcar apoyado en una cuchara perforada, hasta que la mezcla se vuelva lechosa y libere los aromas de anís y hierbas. También se usa en la cocina, en chocolates y postres.
En Môtiers, la Maison de l'Absinthe narra esta historia en el edificio donde los destiladores clandestinos eran juzgados, y el valle mantiene cultivos de ajenjo y destilerías abiertas a visitas. Como toda bebida de alto grado alcohólico, la absenta se disfruta en pequeñas dosis y diluida.
Val-de-Travers , Neuchâtel
El valle es la cuna histórica de la absenta, producida allí desde fines del siglo XVIII. Depende de que la ciudad de Val-de-Travers se haya creado antes.
Ajenjo (Artemisia absinthium), anís verde, hinojo, otras hierbas aromáticas (como hisopo y melisa) y alcohol destilado; en las versiones verdes, hierbas maceradas después de la destilación dan el color.
En pequeña dosis, diluida en tres a cinco partes de agua muy fría, goteada lentamente, a veces sobre un terrón de azúcar en una cuchara perforada, hasta que la bebida se vuelva turbia. No se bebe sola.
Aperitivo; también ingrediente de chocolates y postres. Bebida alcohólica fuerte: consumo moderado, por adultos.
Resuelve tus dudas
A comienzos del siglo XX, la bebida pasó a ser acusada de causar locura y violencia. Tras un crimen de gran repercusión, el pueblo suizo aprobó la prohibición en 1908, que rigió de 1910 a 2005.
En pequeña dosis, diluida en agua muy fría goteada poco a poco, a veces sobre un terrón de azúcar en una cuchara perforada, hasta que la bebida se vuelva turbia. No se bebe sola.
Es la absenta incolora del Val-de-Travers, versión que se produjo más durante la clandestinidad por ser más fácil de disimular.
Sabores de Suiza

El chocolate en tableta que convirtió a Suiza en una referencia mundial a partir del siglo XIX, con la fabricación mecanizada de Cailler, el chocolate con leche de Daniel Peter, en Vevey, y la conchado de Rodolphe Lindt, en Berna.

Queso derretido con vino blanco en un caquelón, mantenido caliente sobre un hornillo, en el que cada persona sumerge cubos de pan con un tenedor largo. Promocionada como plato nacional desde los años 1930, se sirve en toda Suiza en los meses fríos.

Galleta dura de miel, almendras, avellanas, corteza de naranja y limón confitada y kirsch, cubierta por una fina capa de azúcar. Mencionada en Basilea al menos desde 1711, es la especialidad dulce más ligada a la ciudad.

Gran bandeja con varias carnes cocidas y ahumadas y salchichas, servida sobre chucrut y judías verdes, con papas. Es el plato festivo de la cocina bernesa, vinculado por tradición a la victoria de Neuenegg en 1798.

Disco de papa rallada frita en mantequilla hasta formar una corteza dorada por ambos lados. Fue desayuno de los campesinos de la Suiza de habla alemana, incluido el cantón de Berna, y se volvió símbolo de la Suiza de habla alemana, hasta el punto de dar nombre al Röstigraben.

Merengues secos y crujientes servidos con la crème double de Gruyère, nata espesa con al menos 45% de grasa. Postre por excelencia del banquete de la Bénichon, es uno de los símbolos de la región de Gruyère, en el cantón de Friburgo.

Caldero de chocolate con el escudo de Ginebra, lleno de verduras de mazapán y dulces, que se rompe al final de la fiesta de la Escalade, en diciembre. Evoca la leyenda de la Mère Royaume y la defensa de la ciudad la noche del 11 al 12 de diciembre de 1602.

Tarta de masa quebrada con mantequilla, cerrada por arriba, rellena de nueces picadas envueltas en caramelo y crema. Es la especialidad dulce más conocida de los Grisones, ligada a los pasteleros que emigraban desde Engadina para trabajar en el resto de Europa.

Rollitos de hoja de acelga rellenos con masa de spätzli y carne curada o salami de la región, cocidos en caldo y leche y gratinados con queso. Plato emblemático de los Grisones, originario de la Surselva, con tantas recetas como familias.

Pastelería de masa hojaldrada en forma de cúpula rellena con ternera, bolitas de carne, champiñones y pasas en una salsa cremosa. Lleva el nombre de la ciudad y del cantón de Lucerna y también se la llama Fritschipastete, por la figura del carnaval local.

Bizcocho denso de pan duro remojado en leche, con cacao, amaretti, pasas, piñones y, muchas veces, un poco de grappa. Nacido para no desperdiciar el pan, se considera el dulce ticinés por excelencia y cada familia tiene su receta.

Media rueda de queso acercada al fuego, cuya parte derretida se raspa sobre el plato y se sirve con papas cocidas con piel, pepinillos y cebollitas en conserva. Nació en el Valais y fue presentada como plato nacional valesano en 1909.

Puré rústico de puerro y papa cocidos en agua y vino blanco, servido con la saucisse aux choux, salchicha ahumada de cerdo y repollo. Es la especialidad culinaria más conocida del cantón de Vaud y forma parte de su patrimonio inmaterial.

Tarta de discos de merengue de almendra y bizcocho empapado en almíbar de kirsch, con crema de mantequilla, cubierta de almendras y azúcar con dibujo en rombos. Creada en Zug por el pastelero Heinrich Höhn, que la anunció en 1915.

Mezcla de hojuelas de avena remojadas, manzana rallada, nueces o almendras, limón y leche, creada alrededor de 1900 por el médico Maximilian Bircher-Benner para los pacientes de su clínica en Zúrich. Dio origen al muesli que se come en todo el mundo.

Tiras finas de ternera salteadas y servidas en una salsa de crema, vino blanco y champiñones. Es el plato que los habitantes de Zúrich mencionan primero cuando se habla de la cocina de la ciudad, casi siempre acompañado de rösti.