El pasztecik szczeciński tiene forma de panecillo alargado, de 12 a 14 cm, con el relleno visible en el centro. La masa de levadura crece mucho antes de freírse, por lo que queda porosa por dentro, dorada y crujiente por fuera. El relleno más común es de carne molida, sazonada sobre todo con pimienta; también existen versiones con otros rellenos. Las proporciones de la receta se han mantenido en secreto por los productores desde los años 1970.
La historia comienza en 1969, cuando la cooperativa Społem de Szczecin recibió una máquina soviética desmovilizada, hecha para producir pastelitos en serie. Los empleados adaptaron la receta y dieron al producto un nombre polaco, pasztecik, que no tiene nada que ver con pate. El primer pasztecik salió a comienzos de los años 1970. En los años 1980, cuando faltaba carne, aparecieron rellenos de huevo, de pescado y de queso fresco.
El pasztecik tuvo éxito entre los habitantes y entre los visitantes, sobre todo los que venían de la Alemania Oriental, y se convirtió en un símbolo de la ciudad. En 2010 entró en la Lista de Productos Tradicionales de la voivodía de Pomerania Occidental. Desde 2015, Szczecin celebra el día del pasztecik el 20 de octubre.
Según la descripción oficial, el pasztecik debe comerse caliente, justo cuando sale de la máquina; congelado o recalentado deja de ser el producto original. Se vende en mostradores y bares de la ciudad, para comer de pie o para llevar.