El obwarzanek krakowski es una rosca hecha con dos o tres cilindros de masa enrollados en espiral y cerrados en anillo u ovalo. La masa lleva harina, grasa, azúcar, levadura, sal y agua. Antes de ir al horno, cada rosca se escalda en agua muy caliente; es ese paso, llamado obwarzanie, el que da nombre al pan y deja la corteza brillante y firme, con la miga suave y ligeramente dulce. Por encima se ponen sal, amapola o sésamo.
Las primeras menciones al obwarzanek en Cracovia datan del siglo XIV tardío. En la Edad Media, solo los panaderos designados por el gremio podían hornearlo, y se vendía únicamente en Cuaresma. El ayuntamiento de Cracovia registra que el permiso se amplió a todos los panaderos de la ciudad probablemente en 1849.
El 30 de octubre de 2010, la Comisión Europea inscribió el obwarzanek krakowski en el registro de indicaciones geográficas protegidas. El pliego de especificaciones fija el tamaño: de 12 a 17 cm de diámetro, trenza de 2 a 4 cm de grosor y peso entre 80 y 120 g. La producción está limitada a la ciudad de Cracovia y a los distritos de Cracovia y de Wieliczka. Como la forma se hace a mano, ninguna rosca sale igual a otra.
En la calle, el obwarzanek se vende en carritos con vitrina y se come con la mano, como snack. Para reconocer el producto de la indicación geográfica, es posible mirar el fondo de la rosca, que muestra las marcas largas de la parrilla donde fue horneada, y buscar el sello azul de la indicación en los puntos de venta. La ciudad tiene una fiesta dedicada al obwarzanek y un museo vivo donde se aprende a enrollar, escaldar y hornear la rosca.