La kwaśnica es una sopa de chucrut cocido con carne, por lo general costilla u otras partes de cerdo ahumadas; algunas versiones llevan carnero. El nombre viene de kwaśny, ácido, y la sopa debe ser bien ácida. La versión de los montañeses no lleva zanahoria ni otras verduras: con ellas, en la distinción tradicional de la región, la sopa pasa a llamarse kapuśniak, otra sopa de repollo. Papa cocida aparte acompaña la sopa, que también puede servirse con pan.
La kwaśnica pertenece a la cocina de los górale, los montañeses del Podhale, la región al pie de los montes Tatra cuyo centro es Zakopane. El clima duro y el suelo de montaña dieron lugar a una cocina de papa, avena, repollo, carne de oveja y de cerdo y conservas fermentadas, pensada para sustentar a quienes trabajaban en el frío. La sopa está vinculada a esa región y forma parte de la tradición culinaria de Zakopane.
En Zakopane, la kwaśnica aparece en las karczmy, las tabernas de madera típicas, en los refugios de montaña de los Tatra y también en reinterpretaciones de cocineros de la ciudad. Cada casa tiene la suya, con más o menos carne y acidez. Es comida de invierno y para el regreso de las caminatas y las pistas de esquí, pero figura en los menús durante todo el año.