El pollo de San Marcos es un guiso de pollo de la ciudad de Aguascalientes. Los trozos se doran y luego se cocinan a fuego lento en una salsa de tomate, cebolla y ajo, sazonada con canela, clavo, orégano y una pizca de azúcar. Muchas recetas añaden vino blanco y frutas secas, como durazno y pera deshidratados, lo que da a la salsa un sabor entre lo dulce y lo salado.
El nombre proviene de la Feria Nacional de San Marcos, la gran fiesta anual de la ciudad, que se celebra entre abril y mayo en torno al barrio y al jardín de San Marcos. El pollo se sirve en los puestos de comida de la feria y también se le llama pollo de Aguascalientes. Existen versiones distintas: en algunas, el pollo va acompañado de papa, zanahoria, cebolla y chiles en vinagre, sin las frutas.
La combinación de carne con fruta aparece en otros platillos del estado, como el chile de Aguascalientes, y acompaña la tradición frutícola de la región, conocida por la guayaba y la uva. El pollo de San Marcos es comida de familia y de fiesta, preparado en casa todo el año y buscado sobre todo durante la feria.