El mole prieto es el mole de las fiestas de Tlaxcala. Lleva chiles secos tostados y molidos, y lo que lo distingue es la masa de maíz nixtamalizado que lo espesa y le da cuerpo, además del color oscuro que le da el nombre: prieto significa oscuro. La carne más común es la de cerdo; hay versiones con pollo o pavo.
El nombre en náhuatl es tlilmolli, salsa negra. La tradición lo vincula a las ofrendas prehispánicas, cuando se preparaba con carne de venado o de pavo; con la llegada de los españoles, el cerdo pasó a ser la carne principal. Hoy se hace sobre todo en comunidades como Contla y Chiautempan, en grandes ollas, por cocineras que reparten el trabajo.
El mole prieto no es un plato cotidiano. Aparece en el Carnaval, la Semana Santa, las fiestas de los santos patronos y en las bodas, y se sirve a la comunidad en cajetes y cazuelas de barro, acompañado de tamales de maíz largos. El 22 de noviembre de 2016, el Congreso de Tlaxcala lo declaró patrimonio cultural inmaterial del estado.
Entre los moles de México, el prieto se distingue del poblano y del negro de Oaxaca por la masa de maíz que lo espesa y por su sabor ahumado.