
Pan de cazón
Capas de tortillas de maíz con frijol negro y cazón desmenuzado, cocido con epazote, cubiertas con salsa de tomate y chile habanero. A pesar del nombre, no lleva pan de trigo. Se considera un símbolo de la cocina de Campeche.
Sabores · Ciudad de México
Tacos de carne de cerdo sazonada con adobo de chiles, asada en un trompo vertical y servida en tortilla de maíz con piña, cebolla y cilantro. Descienden de los tacos árabes traídos a Puebla por inmigrantes de Oriente Medio y adquirieron la forma actual en las taquerías de la Ciudad de México.
Plato típico de Ciudad de México, Ciudad de México
También llamado: taco al pastor, tacos de trompo
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Tacos al pastor — Ciudad de México, México
Los tacos al pastor se hacen con finas lonchas de carne de cerdo marinadas en un adobo de chiles secos y especias, apiladas en un trompo vertical. El trompo gira frente a una fuente de calor; el taquero corta láminas de la parte exterior, ya dorada, directamente sobre tortillas pequeñas de maíz, y a menudo las completa con un trozo de piña asada en la cima del trompo.
La técnica del trompo vertical llegó a México con inmigrantes del antiguo Imperio Otomano, sobre todo libaneses, en las primeras décadas del siglo XX. En los años 1920 y 1930, en Puebla, empezaron a vender los llamados tacos árabes: carne asada en trompo, servida en un pan árabe parecido al pan sirio.
En la Ciudad de México, a partir de los años 1950 y 1960, taquerías de la ciudad sustituyeron el cordero por cerdo, añadieron el adobo de chiles y comenzaron a servir la carne en tortilla de maíz, con piña. Dos taquerías de la capital disputan la creación de esta versión; las fuentes no se ponen de acuerdo, y lo más prudente es decir que nació en las taquerías chilangas de esa época.
Hoy los tacos al pastor están en toda la ciudad, desde puestos callejeros hasta taquerías de barrio, y se han extendido por todo el país. En el norte, una preparación parecida se llama tacos de trompo o de adobada. Es comida de noche y para comer de pie, pedida por unidad, junto al trompo.
Ciudad de México , Ciudad de México
La versión con cerdo en adobo de chiles, tortilla de maíz y piña se consolidó en las taquerías de la Ciudad de México en los años 1950 y 1960, a partir de los tacos árabes de Puebla.
Carne de cerdo en lonchas finas; adobo de chiles secos (como guajillo y ancho), especias, vinagre y, en muchas recetas, achiote; piña; tortillas pequeñas de maíz; cebolla y cilantro picados; limón y salsas.
Con las manos, en tortillas pequeñas, por lo general dos superpuestas. Encima van cebolla, cilantro y, si el cliente lo desea, un trozo de piña, salsa y limón. Se pide por unidad, de pie junto al trompo o sentado en las taquerías.
Todo el año, sobre todo por la noche. Es uno de los tacos más pedidos después del trabajo y los fines de semana.
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Provienen de los tacos árabes, creados en Puebla por inmigrantes de Oriente Medio en los años 1920 y 1930, con carne asada en un trompo vertical. En la Ciudad de México, en los años 1950 y 1960, la carne pasó a ser de cerdo con adobo de chiles, servida en tortilla de maíz.
La piña asada en la cima del trompo se volvió un sello de la versión de la Ciudad de México. La razón exacta no se conoce; el trozo de fruta equilibra el picante y la grasa de la carne.
Los tacos árabes, de Puebla, llevan carne sin adobo de chiles, servida en pan árabe. Los tacos al pastor llevan cerdo en adobo de chiles, tortilla de maíz y, por lo general, piña.
Sabores de México

Capas de tortillas de maíz con frijol negro y cazón desmenuzado, cocido con epazote, cubiertas con salsa de tomate y chile habanero. A pesar del nombre, no lleva pan de trigo. Se considera un símbolo de la cocina de Campeche.

Carne bovina seca y salada, el tasajo, cocida en una salsa espesa de semillas de calabaza molidas, con tomate y arroz. Es el plato festivo de Chiapa de Corzo, servido sobre todo durante la Fiesta Grande de enero, la de los Parachicos.

Taco de pescado de carne blanca rebozada en una masa ligera y frita hasta quedar dorada, servido en tortilla de maíz con repollo, salsa de tomate y cebolla, mayonesa o crema y limón. Nació alrededor de 1960 en los puestos del Mercado Negro, el mercado de pescado del puerto de Ensenada.

Sándwich de pan birote, de corteza dura, relleno de carnitas y bañado en salsa de tomate, con salsa picante de chile de árbol aparte. Símbolo de la cocina de Guadalajara, que le dedicó un día municipal, el 10 de septiembre.

Tortillas de maíz pasadas por una salsa de chile guajillo y fritas, rellenas con queso y cebolla, servidas con papa y zanahoria cocidas, lechuga y chiles en conserva. Plato típico de la ciudad de Guanajuato, que la tradición vincula a las mujeres de los mineros de las minas de plata.

Caldo de maíz cacahuazintle y carne de cerdo espeso con una salsa verde de semillas de calabaza, tomate verde y hierbas, servido con muchos acompañamientos. Plato de Guerrero, donde los jueves son día de pozole.

Masa fina y crujiente, cocida en una plancha redonda y enrollada como un canuto, rellena con queso de bola, un queso tipo Edam. Dulce callejero de Mérida, creado por una familia de heladeros de la ciudad y vendido por la noche en carritos en las plazas.

Pescado entero abierto en mariposa, sazonado con una salsa de chiles y asado sobre la brasa sujeto en una parrilla doble, la zaranda, que le da el nombre. Una publicación oficial sitúa su origen en la isla de Mexcaltitán, en la costa norte de Nayarit.

Cabrito de leche abierto, salado y asado lentamente en una estaca de hierro junto a las brasas, al modo de los pastores. Es el plato más conocido de Nuevo León, presente en las rutas de gastronomía tradicional del estado, desde Monterrey hasta los municipios del norte.

El más oscuro de los moles de Oaxaca: una salsa espesa de chiles tostados casi hasta quemarse, entre ellos el chilhuacle negro, con chocolate, semillas y especias. Plato festivo del estado, preparado sobre todo en los Valles Centrales.

Chile poblano relleno con picadillo de carne y frutas, cubierto con una salsa blanca de nueces y espolvoreado con granada y perejil, con los colores de la bandera mexicana. Plato de temporada, de finales del verano, asociado a la ciudad de Puebla.

Salsa espesa y oscura hecha de varios chiles secos, especias, semillas y chocolate, servida tradicionalmente con pavo. La tradición vincula su creación a la cocina del antiguo convento de Santa Rosa, en Puebla, la ciudad que le da nombre.

Carne de cerdo cocida lentamente en su propia manteca, en grandes pucheros, hasta quedar tierna por dentro y dorada por fuera, servida en tacos. Quiroga, cerca del lago de Pátzcuaro, es llamada la capital de las carnitas: familias de la ciudad las preparan desde hace más de un siglo.

Camarón crudo abierto en mariposa y curado en limón con chile chiltepín, servido con pepino y cebolla morada. Nació en la sierra de Sinaloa como un caldo de carne con agua y chile y llegó a la costa, donde el camarón ocupó el lugar de la carne. Se presenta como el plato más representativo del estado.

Pez de agua dulce de hocico largo, asado entero a la brasa y comido con tortilla, limón, sal y chile amashito. Vive en los ríos y lagunas de Tabasco y es uno de los platos más representativos del estado, con raíces en la cocina prehispánica del sureste.

Destilado de agave azul que lleva el nombre de la ciudad de Tequila, en Jalisco, rodeada de campos de agave. Tiene denominación de origen desde 1974, y el paisaje agavero y las antiguas instalaciones industriales de la región son Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Ensalada de hojas de lechuga romana con una salsa de huevo, limón, ajo, aceite de oliva y queso parmesano, servida con picatostes. Fue creada en Tijuana por el cocinero italiano Caesar Cardini, el 4 de julio de 1924, según el historiador tijuanense José Fernando Escobedo de la Torre.

Pargo rojo cocido en una salsa de tomate con aceitunas, alcaparras, ajo, cebolla, hierbas y chiles güeros o jalapeños en conserva. Plato de la costa de Veracruz, en el Golfo de México, considerado una de las recetas de pescado más conocidas del país.

Carne de cerdo marinada en achiote y naranja agria, envuelta en hoja de plátano y cocida lentamente en un horno cavado en la tierra, el pib. Plato dominical de las familias de Yucatán, que junta el cerdo traído por los españoles con una técnica maya.