El pan de cazón se monta como una tarta de capas: tortillas de maíz pasadas por la salsa, cazón desmenuzado y frijol negro, repetidos dos o tres veces, con todo cubierto por salsa de tomate y servido con chile habanero. El nombre engaña a quien llega: el "pan" es la propia pila de tortillas, no un pan de trigo.
El cazón es un tiburón pequeño pescado en la costa del Golfo de México. En la receta tradicional se cuece, se desmenuza y se rehoga con cebolla, epazote, tomate y sal, y la salsa se prepara la víspera. Al día siguiente, las tortillas se mojan en la salsa y se apilan con el cazón y el frijol.
Un artículo de la revista Ecofronteras, del Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), incluye al pan de cazón entre los tres platos en los que se apoya gran parte de la identidad regional de Campeche, junto al puchero y al frijol con puerco. La etnohistoria también recuerda que el plato combina ingredientes de raíz prehispánica, como el maíz, el frijol y el pescado, con otros traídos por los europeos, como la manteca de cerdo.
Ya a comienzos del siglo XX, libros de cocina de la península registraban la receta como pan de cazón campechano, vinculando el nombre a la ciudad, según un estudio publicado por el INAH. En Campeche, el plato aparece en comidas familiares, en las fiestas de fin de año y en restaurantes de cocina regional.