La fatta se monta en capas. En el fondo va el pan tostado o frito, partido en trozos y humedecido con el caldo de la cocción de la carne. Encima va el arroz, y el conjunto recibe una salsa de ajo y vinagre y una salsa de tomate. La carne cocida, de cordero o de res, cierra el plato.
En Egipto, la fatta es el plato del Eid al-Adha, la fiesta del sacrificio, cuando muchas familias sacrifican un carnero u otro animal y reparten la carne. La fatta y la carne cocida también son una forma de caridad en el país. El plato está igualmente vinculado a la Pascua copta, que pone fin a un largo periodo de ayuno de los cristianos.
La fatta no es exclusiva de Egipto: en el Levante, platos con el mismo nombre llevan garbanzos, yogur y a veces berenjena. La versión egipcia se distingue por la combinación de pan y arroz y por la salsa de ajo y vinagre. Dentro del país también hay variantes, como la fatta de molokhiya, en la que el pan y el arroz se humedecen con la sopa verde en lugar del caldo y se sirven con pollo frito.
Fuera de las celebraciones, la fatta aparece en reuniones familiares y en restaurantes de cocina egipcia, en versiones con carne de cordero, de res o con mondongo.