La Terra Australis de los mapas antiguos
Mucho antes de que alguien la viera, la Antártida ya existía en los mapas. Los geógrafos griegos imaginaban una tierra en el sur que equilibrara las tierras conocidas del norte, y la idea atravesó la Edad Media con el nombre latino Terra Australis Incognita, la tierra austral desconocida.
En el siglo XVI, cartógrafos como Gerardus Mercator y Abraham Ortelius dibujaron ese continente imaginario enorme, ocupando casi todo el sur del mapa y acercándose a Sudamérica y a la Nueva Guinea. El atlas de Ortelius, de 1570, es uno de los ejemplos más conocidos.
Con cada viaje que avanzaba más al sur sin encontrar tierra, el continente de los mapas se fue encogiendo. La Tierra del Fuego, que algunos creían que era su extremo, resultó ser una isla cuando el holandés Willem Schouten rodeó el cabo de Hornos en 1616.
El nombre proviene del griego antarktikós, “opuesto al Ártico”. Ártico, a su vez, viene de árktos, oso: es la región bajo la constelación de la Osa, en el cielo del norte.
Antártida


