Imágenes ilustrativas. Las fotos de esta guía son ilustraciones hechas a partir del lugar real, no fotografías, y pueden tener diferencias con él.

Antártida

Ciencia y bases

Qué se investiga en el continente, dónde están las principales estaciones, cuántas personas viven en ellas en verano y en invierno y cómo llegan la comida, el combustible y la gente.

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Por qué se investiga en la Antártida

La Antártida reúne condiciones que no existen juntas en ningún otro lugar: el hielo más antiguo y más espeso del planeta, el aire más seco y limpio, noches de meses en invierno, seres vivos adaptados al frío extremo y un territorio casi sin acción humana directa.

Según el Tratado Antártico, la ciencia es la actividad principal del continente, y es la investigación la que da a los países el derecho a decidir sobre él, como se explica en El Tratado Antártico.

Según el COMNAP, el consejo que reúne los programas antárticos nacionales, en 2017 había 29 países con 40 estaciones abiertas todo el año y otras 36 instalaciones solo de verano, sin contar campamentos y refugios.

Qué se estudia

Clima y atmósfera: estaciones meteorológicas, globos e instrumentos miden temperatura, viento, ozono y los gases del aire. Algunas series empezaron en el Año Geofísico Internacional, en 1957, y están entre las más largas del hemisferio sur.

Hielo: las perforaciones extraen testigos, cilindros de hielo que guardan burbujas de aire de cientos de miles de años. En el Domo C, el proyecto europeo EPICA llegó a 3.270 metros de profundidad y registró cerca de 800 mil años de clima, como se describe en El hielo de la Antártida.

Astronomía y física: el aire seco y frío del altiplano y la noche de meses favorecen al Telescopio del Polo Sur y al detector de neutrinos IceCube, enterrado en el hielo, tratados en Luz y cielo en la Antártida.

Vida y rocas: biólogos estudian pingüinos, focas, krill y los microbios del hielo y de los lagos debajo de él. Los geólogos muestran, a partir de las rocas y los fósiles, que la Antártida fue parte del supercontinente Gondwana, junto con América del Sur, África, India y Australia, y que alguna vez tuvo bosques.

Meteoritos en el hielo

La Antártida es el lugar del mundo donde más se encuentran meteoritos. Caen en todo el planeta, pero sobre el hielo una roca oscura destaca desde lejos, y el movimiento del manto de hielo los transporta y concentra en áreas de hielo azul, cerca de los montes Transantárticos, donde el viento arranca la nieve de la superficie.

El programa estadounidense ANSMET, que busca meteoritos cada verano desde 1976, ya ha recolectado más de 23 mil ejemplares. Equipos de Japón, China, Europa y otros países han encontrado miles más, y la mayor parte de los meteoritos catalogados en el mundo proceden de la Antártida.

Entre ellos hay fragmentos de la Luna y de Marte. El primer meteorito reconocido como procedente de la Luna, el ALH A81005, fue hallado en Allan Hills; y el marciano ALH 84001, encontrado allí en 1984, se hizo famoso en 1996, cuando científicos sugirieron que contenía señales de vida antigua, una hipótesis que aún se discute.

Las principales estaciones

McMurdo, de Estados Unidos, en la isla Ross, creada en 1956, es la estación más grande del continente. Tiene puerto, pistas de aterrizaje, laboratorios y talleres; en verano llega a cerca de mil personas, y en invierno queda con 150 a 200. Desde allí sale el apoyo a la estación del Polo y a los campamentos del interior.

Amundsen-Scott está en el Polo Sur geográfico, a 2.835 metros de altitud, sobre un hielo que se desplaza unos 10 metros por año. El edificio elevado, inaugurado en 2008, recibe hasta unas 150 personas en verano y alrededor de 50 en invierno.

Vostok, de Rusia, fue abierta el 16 de diciembre de 1957 en el altiplano de la Antártida Oriental, a unos 3.500 metros de altitud, sobre el lago subglacial del mismo nombre. Allí se midió, en 1983, la temperatura más baja registrada por termómetro, −89,2 °C, como se explica en Clima de la Antártida.

Concordia, de Francia e Italia, en el Domo C, a 3.233 metros, funciona todo el año desde 2005. El aislamiento es tan grande que la Agencia Espacial Europea la usa para estudiar cómo reaccionan las personas a misiones largas, como serían los viajes a Marte.

En la Península, la británica Rothera, en la isla Adelaide, tiene pista de aterrizaje y muelle y es la principal base del British Antarctic Survey. La brasileña Comandante Ferraz, en la isla Rey Jorge, tiene página propia en Brasil en la Antártida.

Esperanza y Villa Las Estrellas: familias en el hielo

Dos estaciones albergan familias y tienen escuela. La argentina Esperanza, creada en 1953 en la bahía Esperanza, en la punta de la Península, recibe militares con mujeres y niños durante el año. Allí nació, el 7 de enero de 1978, Emilio Marcos Palma, la primera persona nacida en el continente antártico.

La chilena Villa Las Estrellas, junto a la base Presidente Eduardo Frei Montalva, en la isla Rey Jorge, fue inaugurada en 1984 y tiene casas, escuela, oficina postal y capilla. Entre 1978 y 1985 nacieron al menos 11 niños en la Antártida, todos en Esperanza o en Villa Las Estrellas.

La isla Rey Jorge es la parte más concurrida de la región. Además de la chilena Frei y de la brasileña Comandante Ferraz, reúne estaciones de varios países, como la argentina Carlini, la rusa Bellingshausen, la uruguaya Artigas, la polaca Arctowski, la china Gran Muralla y la coreana King Sejong.

Cuántas personas viven en verano y en invierno

Nadie vive en la Antártida de forma permanente, y no hay población nativa. Los que están allí son científicos y los equipos que apoyan su trabajo: cocineros, médicos, mecánicos, electricistas, pilotos, marineros y técnicos.

Según los datos usados por el gobierno de Australia, basados en COMNAP, hay alrededor de 4.400 personas en verano y cerca de 1.100 en invierno, sumando las estaciones del continente y de las islas cercanas. Estados Unidos, Argentina y Chile son los países con más gente en la región.

Mucha gente pasa solo unas semanas, en verano. Quienes se quedan para el invierno suelen tener contratos de alrededor de un año y llegan antes del fin del verano, cuando parten los últimos aviones y barcos.

Cómo es pasar el invierno

En el interior, el invierno significa meses sin vuelos regulares. En el Polo Sur, la temporada suele ir de febrero a octubre sin aviones, y el Sol permanece aproximadamente seis meses por debajo del horizonte, como se describe en Luz y cielo en la Antártida.

En los equipos de invierno, cada persona acumula funciones. Hay rutinas fijas, comidas en grupo, gimnasio, biblioteca y fiestas tradicionales, como la cena de mitad de invierno, cerca del 21 de junio, celebrada en casi todas las estaciones.

Los médicos de las estaciones están preparados para trabajar solos, y la salud de cada persona se evalúa antes del viaje. La oscuridad, el frío y el aislamiento afectan el sueño y el estado de ánimo, y por eso estos estudios interesan a las agencias espaciales.

Cómo llegan las personas y los suministros

La mayor parte de la carga llega en barco en verano: combustible, comida, repuestos y material de construcción. Los rompehielos abren paso en el hielo marino, y la descarga puede llevar días. La basura hace el camino inverso: según las reglas del Protocolo de Madrid, casi todo se retira del continente.

La gente suele llegar en avión, desde ciudades como Christchurch, en Nueva Zelanda; Hobart, en Australia; Punta Arenas, en Chile; y Ciudad del Cabo, en Sudáfrica. Hay pistas de hielo azul, de nieve compactada y algunas de grava, como las de Rothera y de la base chilena Frei.

Hacia el interior, hay aviones con esquíes y convoyes de tractores. La travesía que une McMurdo con el Polo, de unos 1.600 kilómetros, transporta combustible y carga sobre el hielo en trineos tirados por tractores.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas estaciones de investigación existen en la Antártida?

Según COMNAP, en 2017 había 40 estaciones abiertas todo el año y 36 instalaciones solo de verano, mantenidas por 29 países, sin contar campamentos y refugios.

¿Cuál es la mayor estación de la Antártida?

McMurdo, de Estados Unidos, en la isla Ross. En verano llega a alrededor de mil personas y, en invierno, queda con 150 a 200.

¿Existe una estación en el Polo Sur?

Sí. La estación estadounidense Amundsen-Scott opera en el Polo Sur geográfico desde 1956, a 2.835 metros de altitud, con hasta unas 150 personas en verano y alrededor de 50 en invierno.

¿Alguien ha nacido en la Antártida?

Sí. Al menos 11 niños nacieron entre 1978 y 1985 en las bases de Argentina y Chile. El primero fue Emilio Marcos Palma, el 7 de enero de 1978, en la base argentina Esperanza.

¿Existe alguna localidad en la Antártida?

Dos estaciones albergan familias y tienen escuela: la argentina Esperanza, en la punta de la Península, y la chilena Villa Las Estrellas, junto a la base Frei, en la isla Rey Jorge.

¿Por qué se encuentran tantos meteoritos en la Antártida?

Porque una roca oscura destaca sobre el hielo y el movimiento del manto glaciar concentra los meteoritos en áreas de hielo azul, donde el viento remueve la nieve. La mayor parte de los meteoritos catalogados en el mundo se halló allí.

¿Qué investigan los científicos en la Antártida?

El clima y la atmósfera, el hielo y el clima del pasado, el océano Austral, los animales y los microbios, las rocas y los fósiles, los meteoritos y el cielo, con telescopios y detectores de partículas.

¿Cómo llegan los suministros a las estaciones de la Antártida?

La carga pesada llega en barco en verano, abriéndose paso en el hielo marino. La gente suele llegar en avión, y el interior se abastece por aviones con esquíes y convoyes de tractores.

¿Cómo es el invierno en una estación antártica?

Pequeños equipos quedan aislados por meses, sin vuelos regulares en el interior y, en las latitudes más altas, sin ver el Sol. Hay rutinas fijas, comidas en grupo y fiestas tradicionales, como la cena de mitad de invierno.

¿Cómo trabajar en una estación antártica?

Las vacantes son abiertas por los programas antárticos de cada país, para investigadores y para equipos de apoyo, como cocineros, médicos y técnicos. Los requisitos, como los exámenes de salud, varían de un programa a otro.