El bunny chow, o simplemente bunny, es un pan de molde blanco cortado en cuarto o en medio, ahuecado y relleno de curry. La miga retirada se vuelve a poner encima, como tapa, y sirve de cuchara para tomar la salsa. Se pide por el tamaño y por el relleno: un quarter mutton es un cuarto de pan con curry de cordero.
El curry de Durban se hace con aceite, mucho tomate, chile fresco y hojas de curry, más rojo y más picante que muchos curries indios. El relleno tradicional es de cordero, pero hay bunnies de pollo, de frijoles y de verduras, siempre con papa. Los primeros, según los cocineros de la ciudad, eran de frijoles.
Durban tiene una comunidad de origen indio formada a partir del siglo XIX por trabajadores llevados a las plantaciones de caña de Natal y por comerciantes que llegaron después. El origen del bunny chow tiene varias versiones. La más repetida dice que el nombre viene de los banias, los comerciantes indios que vendían curry en las tiendas del centro; otras hablan de viandas en pan para los caddies indios del campo de golf de la ciudad, o de comida para llevar vendida a quienes no podían entrar en los restaurantes durante el apartheid. El lingüista Rajend Mesthrie y otros investigadores creen que el plato surgió después de la Segunda Guerra Mundial.
El organismo de turismo de Durban trata al bunny chow como una marca de la ciudad, y la provincia incluso organiza un concurso anual al mejor bunny. Se come con las manos, desgarrando las paredes del pan para tomar el curry, acompañado de una ensaladita de zanahoria rallada, pepino y tomate.