En Argentina, la palabra mate designa dos cosas: la infusión y el recipiente en que se toma. El recipiente más tradicional está hecho de porongo, una calabaza seca, pero hay mates de madera, de cuerno, de metal, de cerámica y de vidrio. Se llena buena parte con yerba mate, hojas y ramitas secas y molidas de un árbol nativo de la región, se humedece con agua caliente, sin dejar hervir, y se bebe por un tubo metálico con un filtro en la punta, la bombilla. La botella térmica al lado forma parte del conjunto.
El mate está hecho para ser compartido. Quien lo prepara, el cebador, toma el primero, que suele salir más amargo, y después vuelve a llenar y lo pasa a cada persona de la ronda, una por una. Cada persona bebe todo y devuelve el mate al cebador, que vuelve a llenarlo con agua para el siguiente. Decir gracias, en la ronda, suele significar que la persona ya no quiere más. Muchos toman el mate amargo; otros ponen azúcar, cáscaras de naranja o hierbas.
La Ley 26.871, sancionada el 3 de julio de 2013, declaró al mate infusión nacional y lo define como la bebida preparada con yerba mate en un recipiente, humedecida con agua caliente y tomada con bombilla. La ley prevé la promoción del mate en eventos oficiales. Otra ley, la 27.117, creó el Día Nacional del Mate el 30 de noviembre, fecha de nacimiento de Andrés Guacurarí y Artigas, líder guaraní de Misiones. La yerba con indicación geográfica se produce en Misiones y en el noreste de Corrientes, pero la costumbre atraviesa todo el país, en las casas, en las oficinas, en las plazas y en los viajes en auto.
El mate no es solo argentino. Los pueblos guaraníes ya usaban la yerba antes de la llegada de los europeos, y la bebida se difundió por la región del Río de la Plata. Es tradición también en Uruguay, en Paraguay, donde se consume mucho el tereré, la versión fría, y en el sur de Brasil, donde el mate caliente se llama chimarrão. Cada país tiene sus modos y sus reglas de ronda. En Argentina existe también el mate cocido, la yerba hervida como un té y colada, servida en el desayuno y en la merienda.