La torta negra galesa es el dulce más vinculado a la colonización galesa de la Patagonia argentina. Los primeros colonos galeses desembarcaron el 28 de julio de 1865 en la costa de Chubut y se asentaron en el valle inferior del río Chubut, donde luego nacieron ciudades como Rawson, Trelew y Gaiman. Más tarde, un grupo se instaló al pie de la cordillera, donde hoy están Esquel y Trevelin.
Es un bizcocho redondo y alto, de color marrón oscuro, con una cantidad de frutas similar a la de la masa. Lleva azúcar mascabo, pasas, frutas abrillantadas, nueces y almendras, y especias como canela, clavo y nuez moscada; muchas recetas incluyen bebida alcohólica, como whisky o coñac. Se hornea lentamente, muchas veces al baño maría. La receta suele asociarse al bara brith galés, pero la forma en que nació en Chubut no está documentada con precisión.
La torta se conserva por mucho tiempo cuando se guarda bien, lo que la convirtió en un regalo de viaje y en un dulce de ocasiones especiales. En el Valle 16 de Octubre, cerca de Trevelin, existe la costumbre de guardar una parte de la torta de un bautismo o de una boda para comerla mucho tiempo después. Allí se dice que la versión de la cordillera es diferente a la de la costa.
La torta es el centro del té galés, servido con panes, scones y otras tortas en las casas de té de Gaiman, Trevelin y de otras localidades del valle. Cada 28 de julio, feriado provincial que conmemora la llegada de los colonos, las capillas galesas de Gaiman y Dolavon sirven el té a la comunidad.
El gobierno de Chubut lleva adelante, junto con el INTA y elaboradores de varias localidades, un proceso para solicitar el reconocimiento de la torta negra galesa del Chubut como indicación geográfica. En Trelew y en Trevelin hay fiestas dedicadas a ella.