En Bermudas, el domingo por la mañana es día de codfish and potatoes, el desayuno de bacalao. El plato reúne bacalao salado, desalado y cocido en agua o al vapor, papas cocidas y cebolla. A un lado van rodajas de plátano, un huevo cocido y rodajas de aguacate. La mezcla de salado, dulce y cremoso en el mismo plato es lo que identifica la receta.
Encima, cada quien elige la salsa: de tomate con cebolla, más consistente, o de mantequilla derretida con cebolla. Es un plato abundante, servido en casa, y algunos restaurantes de comida local lo ofrecen los fines de semana.
El bacalao salado forma parte de la cocina bermudense desde los tiempos coloniales. Las recetas llegaron con los diferentes pueblos que formaron las islas, y el pescado seco, que se conservaba por largo tiempo, se volvió base de platos cotidianos. El plátano y el aguacate, por su parte, aportan el toque isleño.
El codfish and potatoes también aparece en fechas especiales, como el Viernes Santo y el domingo de Pascua. Lo que sobra del bacalao y de las papas suele convertirse en codfish cakes, las croquetas fritas que se comen la semana siguiente y, en especial, en el Viernes Santo.