El Irish stew es un guiso de olla única. La receta más antigua lleva trozos de cuello de carnero con hueso, papa, cebolla, agua, sal y pimienta, cocidos lentamente hasta que la carne se desprende del hueso y parte de la papa se deshace en el caldo. En las recetas más recientes predomina el cordero, y muchas añaden zanahoria, nabo, puerro o perejil.
La composición es motivo de discusión dentro de la propia Irlanda. Los puristas defienden solo carnero, papa, cebolla y agua, sin dorar la carne y sin cerveza; otras familias ponen zanahoria, y la versión con carne de res y cerveza negra se trata como un plato diferente, el beef stew. Todas comparten la idea de cocinar a fuego lento ingredientes baratos.
El plato proviene de una cocina que dependía del fuego abierto y de la olla colgada sobre él. El carnero más viejo, de carne más dura y más grasa, era barato y requería cocción prolongada. Recetas de Irish stew aparecen por escrito en el siglo XIX, y el plato acompañó la historia de las familias rurales y de los emigrantes que llevaron la receta a otros países.
Comida casera de norte a sur, sin una localidad de origen concreta, el Irish stew figura en la agencia estatal de alimentos de Irlanda entre los platos más emblemáticos del país. Suele servirse en un tazón hondo, con soda bread para mojar en el caldo.